El llegar al mundo, es un hecho traumático dijo un médico ginecólogo cuando llegó nuestro segundo hijo al mundo y al nacer lo depositó en los brazos de mi marido, pero si encuentra el calor y el contacto de un abrazo, podrá enfrentar el mundo de otra manera, sin miedos y sobre todo se sentirá contenido siempre.
Desde la cama de parto lo miré y le sonreí pensando en lo que había dicho.
Hoy años después esa frase sigue en mi mente dando vueltas cuando nuestros hijos nos abrazan cada día, y cuánta razón tenía cuando dijo: no se debe dejar de abrazar nunca en la vida, es el calmante de todo ser humano desde que nace hasta que se despide de este mundo.
Pero acaso, ¿todo el mundo está dispuesto a abrazar y ser abrazado?
Depende de cada crianza, de cada manera de ver el mundo.
¿Cuántos abrazos han muerto en el intento?
Y... ¿Qué encierra un abrazo?
Alguna vez ¿has sentido ganas de que te abracen?
¿Has sentido ganas de abrazar?
Ser abrazado en oportunidades es sentir que se comparte el mismo dolor, la misma angustia, la misma felicidad, la misma pérdida...
Ser abrazados a veces es sentir que el mundo se detiene, que el segundo dura una eternidad, que uno se funde en el cuerpo del otro y se hacen un solo cuerpo.
Ser abrazados en ocaciones es la transferencia de diferentes sensaciones, calor, frío, miedo, desconcierto, vacío.
Y cada abrazo tiene un significado: amor, amistad, comprensión...
Pero lo mas importante es que quien te lo da, está unido a tí por un sentimiento, porque un desconocido, no te pararía en la calle y te diría: te quiero abrazar.
Tampoco lo aceptarías de una, sino; te preguntarías el por qué de ese abrazo, si no lo conoces,o mirarías su aspecto, en ese momento desconfiarías, es normal para toda ocación de abrazos.
Ahora piensa... ¿cuántos abrazos recuerdas que has recibido? No importa la ocación, pero los abrazos se suelen recordar, porque como el primer beso de amor o la primera vez que te enamoraste; dejan su huella.
y ¿cuántos has dado en ocaciones especiales? Si uno cada vez que se sintiera solo, mal, recordara los abrazos recibidos recurriría a los recuerdos para resurgir como un ave fenix para revivir de la tristeza.
Hoy solo quise reflexionar contigo a cerca de los abrazos y a pesar de la distancia en la que nos encontramos sé que siempre puedes contar con mis abrazos de osos, de pinguino o de mariposas, porque en la vida no hay nada más hermoso que sentirse querido y querer sin importar distancias.