
Leía los blogs de mis amigas, escuchaba buena música y por algunos poemas que leí, me pregunté ¿Qué es ser feliz? ¿En qué consiste la felicidad? ¿Hay alguna regla o teoría que te enseñe a medir la felicidad? ¿Dónde puede encontrarse la felicidad? ¿Se vende envasada en la farmacia, en el supermercado?
Y luego empecé a filosofar como me enseñó un profesor de la Universidad San Juan Bosco de Comodoro Rivadavia; Dr. Romeo César, gran personaje, es uno de esos profesores que te abren la cabeza y dejan su huella.
Entonces me pregunté ¿Pude ser feliz cuando estaba perdiendo mi visión? Y me respondí-No. Y luego pensé en todas las personas no videntes y me sentí mal, al ser egoísta y pensar que una persona no vidente podría no ser feliz, por no ver. Y surgieron nuevos interrogantes, si la visión no es parte de la felicidad...¿ Se puede ser feliz, sin ver, sin escuchar y sin caminar? Entonces... ¿Cada persona elige entonces dónde encuentra la felicidad? Cuando tenía 15 años recuerdo que escribí un poema que se titulaba ¿Dónde estás felicidad? y con la rebeldía de mi adolescencia; no encontraba nada que fuera ser feliz; que tener mi propia libertad, hoy veo que la tenía; pero no sabía de que manera usarla; si protestando ante la educación de mi padre o diciendo todo aquello que me parecía malo en aquella época.
Entonces ¿que será SER FELIZ? En estos momentos de mi vida es tener la familia que siempre quise tener, siempre soñé; con un hombre que me amara, con ser madre;con tener hijos maravillosos; con tener amistades que me quieran; con no sentirme sola; ser feliz, es levantarme cada mañana y besar los labios del hombre que amo, con abrazar a nuestros hijos; regar mi pequeño jardín y descubrir un nuevo pimpollo en el rosal o esperar que se abra un jazmín; de mi primer planta de Jazmín del Paraíso y embriagarme con su perfume.
Soy feliz; cuando abro mi correo y veo que están los amigos de siempre dejando mensajes de aliento o deseándome que tenga un día maravilloso.
Soy feliz cuando me siento a mi mesa y puedo compartir un plato de comida con mis seres queridos, cuando puedo cocinar lo que quiero y alguien llega a casa y se sienta con gusto a compartir la mesa.
Soy feliz, cuando siento a la noche que no estoy sola en la cama y un brazo fuerte me abraza y unos labios maravillosos me dicen que me aman.
Soy feliz cuando mi madre me dice:-¡Te quiero hija, cuidate! te espero, del otro lado del teléfono, ya que nos separan 1860 km de distancia.
Soy feliz cuando una hermana del alma me dice:-¡te quiero!
Soy feliz a cada instante, aunque a veces no me dé cuenta, pero la felicidad, son centésimos de segundos; son momentos fugaces, que pasan muy raudamente,no es que no es feliz todo el día, porque yo no he podido mantener ese estado de ánimo continuamente.
Recuerdo el día que nacieron nuestros hijos y cuando Juanjo los apoyó en mi pecho; ese momento de felicidad de tenerlos, de sentirlos, duró segunditos y luego se transformó en amor.
¿ Y vos que opinás?