
Cuando muere un poeta
se quiebra el lenguaje,
lloran las palabras
y los silencios tiemblan,
mueren estrellas
en el fondo de la noche
y sangra la luna
sobre un lecho de seda.
Cuando muere un poeta
se recoge el mar
y las caracolas se lamentan
de puro dolor
porque con el alma del poeta,
en su firme mano
y en su corazón agotado,
muere la belleza.
Cuando muere un poeta
se abre el abismo,
y el zumbido del vértigo
se escucha en el silencio,
que se vuelve infinito
en los delicados pétalos
de un jacinto adolescente
que comienza a florecer.
Publicado por Noray http://desdeminoray.blogspot.com
Con este bello poema quise rendirle mi homenaje a quien nos ha dejado Salva y no tuve el gusto de conocer, pero llegó hasta mí por las lágrimas de una amiga muy cercana y comparto su dolor.