
No sé porque esa estrella me llamó la atención. Quizás su color rojo azul y las chispitas que despedía..
Papá me miró sorprendido cuando vio un hilo de luz llegar hasta la tierra, un trineo bajó a toda velocidad, escondido detrás de un enorme gorro una carita sonriente con hoyuelos me saludó.
El gorro escondía unas orejas grandes terminadas en puntas.
-Me llamo Sur ¿Y Ustedes?
Solo contesté yo, el tío me había hablado de los duendes, de su mundo, de los que viven en el bosque, de los que viven en las flores, de todos ellos. Pero la condición para verlos, es creer en ellos.
-Me llamo Maylén, mi papá Alberto. Pero él no cree en los gnomos.
Papá me miró en silencio ya que no veía con quién hablaba
-No, no soy un gnomo, soy un duende, un duen-de
-¿Yyy?, es igual
-¡Noooooo!, Gnomos son los que hacen travesuras, los duendes somos los que cuidamos el bosque, las flores, los sueños y muchas cosas más. A mí me toca cuidar que las estrellas del sur tengan brillo, que ninguna se duerma, porque se caen y pasan a llamarse estrella fugaz, esas te cumplen deseos. ¿Tienes algún deseo?
-¡Uyyyyy! muchos
-Pero dime el más importante
-Que el mundo no tenga fronteras
-¿Por qué?
-Así no habría guerras, nadie pelearía por un pedazo de tierra y ningún niño lloraría la muerte de sus padres, como sucede hoy en Croacia o en tantos lugares más. ¿Tienes papá, Sur?
-Sí, se llama Sol, él es fuerte y me protege con su calor, todos le temen, todos lo quieren, sin él, el mundo no existiría.
-¡Yo tampoco existiría!
-¿Y qué crees?
-No sé. ¿Tu mamá es la luna?
-¿Cómo adivinaste?
-Lo imaginé...
-¡Pide un deseo!. allí cae una estrella
-Qué papá crea en los duendes
-Hola me llamo Alberto ¿ Qué haces por aquí?
-Busco sueños y cuido estrellas
-¿Y tú?
-Creo en los duendes y no sé porqué...
-Otra estrellaaaaaa
-Que no haya fronteras... Y Maylén despertó con el sol en la cara, refregando sus ojos y dándose cuenta que todo había sido un sueño.
SUSANA CUELLO DE BRAVO